CUADERNOS HETERODOXOS TOLEDANOS

La colección Cuadernos Heterodoxos Toledanos, surgió de la necesidad del autor de dar a conocer los estudios simbólicos llevados a cabo en los monumentos que considera trascendentes.

Esta razón vino dada al encontrar adherido en elos la vieja Ciencia Arcana, cuyo velado saber fue ocultado por los antiguos sabios y filósofos.

Periodicamente surge alguien que puede descifrar su argot más profundo y sabiduría, para dar luz al ser humano que esté decidido a trascender su vida cotidiana.

De acuerdo con la Editorial Ledoria se convino la denominación de Cuaderno para dar este tipo de formato a las obras que componen la colección, para que su lectura sea fluida, aunque sin dejar de ser especializada, y para que su divulgación pueda llegar al máximo público posible.

Se convino, asimismo, el término Heterodoxo, con el fin de dar a conocer la otra cara de la moneda, la más secreta y esotérica, o, si se quiere, misteriosa. Se trata de un pensamiento que, sumado a lo ortodoxo, enriquece cada uno de los monumentos estudiados, para poder llegar a atisbar su síntesis  o sentido verdadero.

Finalmente se convino el término Toledano, por referirse a la ciudad de Toledo, obviamente, cuyo conjunto histórico es Patrimonio de la Humanidad. Sólo hay que recordar que aquí han convivido varias civilizaciones y pueblos, como vetones, iberos, carpetanos o cartagineses por ser un punto estratégico, luego romanos como importante municipio, visigodos que la hicieron capital de su reino o musulmanes rebeldes al poder de la poderosa Córdoba.

Más tarde llegaron los cristianos del norte, con los que vivieron en convivencia y tolerancia  mozárabes, muladíes, mudéjares y árabes con castellanos, francos, leoneses, gallegos, aragoneses, catalanes o navarros, sin olvidarnos del pueblo hebreo, que desde bastante antiguo sirvió de bisagra entre todos ellos. Estos hicieron de esta ciudad, un lugar intercultural de primer orden, jamás superado.

LAS GÁRGOLAS DE SAN JUAN DE LOS REYES

Las Gárgolas de San Juan de los Reyes es el cuaderno que abre la colección. En él, el autor  hace un estudio previo del simbolismo que rodea a las gárgolas, quimeras y monstruos que pueblan las galerías o vierteaguas de catedrales como Reims, Laón, París o Lépine en Francia, del monasterio portugués de Batalha y de la catedral de Ciudadela en Menorca, con el objeto de servir como ejemplo al lector y así entrar a fondo en el estudio de las veinte gárgolas neogóticas que conforman el claustro de S. Juan de los Reyes.

El objeto de este trabajo es exponer varias formas de estudio para que estas gárgolas sean admiradas desde distintos puntos de vista: a nivel individual, en equipo (esquinado), según el Tetramorfos o en su conjunto total.

El resultado final supone el paso de un eón de tiempo a otro, es decir, de una era a otra.

 

GEOMETRÍA, MÍSTICA Y CÁBALA EN SANTA MARÍA LA BLANCA

El segundo cuaderno trata un tema tan profundo como la Kábala hebrea. Para tal fin, el autor utiliza como base la enigmática sinagoga toledana de Santa María La Blanca, una de las joyas del judaísmo mundial.

Al estudiarla a fondo, el autor apreció que el pueblo sefardí había dejado escrito en ella de forma indeleble la tradición recibida.

Este bellísimo templo está enriquecido con una geometría sagrada preparada para recibir a cualquier tipo de persona e ideología, pues en él se encuentran ensamblados el pensamiento de los constructores musulmanes, con su gráfica filosofía, o el dogma trinitario de los cristianos, al ser posteriormente iglesia.

Como sinagoga, sus inclinados muros parecen dibujar constelaciones cósmicas. Las techumbres se sustentan con treinta y dos pilares, en los que se basan los senderos o caminos a los que se abraza el pensamiento o mística cabalística. Aquí se concentra una fuerza que hace de andar a pueblos o naciones y que, ensamblada aquí a otras filosofías,  nos da la cábala universal, con la que según el pensamiento de los sabios  el Universo camina.

ALQUIMIA EN LA CATEDRAL DE TOLEDO (El juego de la oca), 1ª parte

El presente libro es la tercera entrega de la Colección Cuadernos Heterodoxos, dirigida por el toledanista Alejandro Vega Merino para la editorial Ledoria. En él, el autor expone el descubrimiento llevado a cabo por él mismo en el año 1976, acerca del ensamble o correspondencia del "Juego de la Oca" con la planta de la catedral de Toledo, así como con respecto a la "alquimia universal", que la envuelva de una manera precisa.

Tras largos años de estudio sobre el tema, esta monografía nos deja la esencia que destila el templo y nos explica paso a paso, capilla a capilla, módulo a módulo su profundo significado y la solución que contienen. En este cuaderno, el primero de los dos sobre este asunto, se lleva a cabo el peregrinaje desde la casilla nº 1 a la nº31, o lo que es lo mismo, al espacio vital que va desde el nacimiento hasta la casilla del "pozo". Por el camino hemos pasado también pasando por las diferentes "ocas", que nos hacen volar hacia delante.

Por otro lado también se reconoce la importancia del claustro con respecto al juego, así como de otras casillas especiales, como por ejemplo el "puente". En definitiva, una labor de muchos años de estudio han dado como resultado la exposición de un trabajo como una filosofía de vida, o lo que es lo mismo, como el "arte de vivir".

 

ALQUIMIA EN LA CATEDRAL DE TOLEDO (El juego de la oca), 2ª parte

Siguiendo el mismo trabajo y la misma filosofía del cuaderno anterior, el autor expone la segunda parte del juego de la Oca inserto en la planta de la catedral de Toledo, desde la casilla nº 31 hasta su final (casilla nº 63). En esta obra, la forma de acogerse a sus enseñanzas cambia, ya que desde aquí hasta su conclusión no hay casillas donde aferrarse, excepto en el Altar Mayor. Sin embargo, sí hay que pasar por casillas muy importantes como el "laberinto" y la "cárcel".

Pero el camino de la catedral sigue abriéndonos de par en par sus más escondidos secretos y revelándonos las múltiples posibilidades que nos brinda la vida y cómo se puede cambiar el destino o azar. Si bien, el destino es inexorable y la muerte nos aguarda, precisamente en la casilla nº 58.

En fin, una investigación cuya trabajo demuestra que esta catedral atesora un simbolismo extraordinario legado por  los constructores de templos ojivales, lo que la convierte en una de las más importantes del mundo en este sentido y que se irá demostrando en cuadernos posteriores.

LAS HAMSAS TOLEDANAS (Las manos de Miriam y Fátima)

   Este quinto cuaderno heterodoxo toledano, titulado Las hamsas toledanas (las manos de Miriam y de Fátima), descubre y estudia unos amuletos apotropaicos que permanecen inmutables en la ciudad de Toledo. Algunos han desaparecido y otros vuelven a aparecer tras el paso del tiempo.
   Basados en antiguas tradiciones semitas (árabes y hebreas), la representación de la "mano", en sus diferentes formas y modelos, nos hacen percibir una tradición de rancio abolengo. Por un lado, la de Miriam, hermana de Moisés y heroína del judaísmo, y por otro la de Fátima, hija del profeta Mahoma, con visos de santidad en el Islam, desembocan con su influencia en la hamsas toledanas (higas) de época cristiana.
   Entremedias, la transcendencia de la mística sufí, que se alarga en la famosa “lengua de los pájaros”, tan ansiada por los buscadores del antiguo saber, que peregrinaban secretamente hasta Toledo para aprenderla. Y el encuentro con el  “Zancarrón de Mahoma”, reliquia de santidad que se encuentra sumergida en un universo basado en los cielos y que vio el profeta sobre la yegua Al-Borak, de donde libó más tarde Dante para escribir su Divina Comedia.
   En fin, todo un soporte que abre saberes perdidos, tanto místicos como cabalísticos.

ARQUITECTURA ÁUREA (LA CATEDRAL DEL TOLEDO) (1ª parte)

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ARQUITECTURA ÁUREA (LA CATEDRAL DEL TOLEDO) (2ª parte)

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INTRODUCCIÓN AL TOLEDO FILOSOFAL

Introducción al Toledo Filosofal es una obra necesaria para poder comprender una parte importante de la esencia que envolvió a esta ciudad tanto en la Edad Media, como en la Edad Moderna.
No debemos olvidar que en aquel tiempo y desde la balbuciente Europa, muchos eruditos llegaron hasta Toledo en busca de los diferentes y múltiples saberes que aquí se estudiaban y se enriquecían, a través de sus escuelas cristianas y sus artes liberales, sus madrasas coránicas y su jurisprudencia religiosa o sus academias talmúdicas con su cábala para poder descifrar el Antiguo Testamento. Tales eventos fueron los que dieron paso posteriormente a sus famosos colegios de traducción.
Esta concentración de sabiduría fue la que motivo que por rivalidad y como leyenda negra,  se tachara desde el extranjero a esta ciudad de mágica y de heterodoxa, siendo muy lógico, pues las ciencias que aquí se estudiaban no fueran comprendidas por la mayoría de la gente, ni tan siquiera por algunos eruditos.
Una de esas ciencias, la más extraña, era la alquimia. Esta se componía con una amalgama que mezclaba a la antigua química con las cuestiones sagradas más íntimas, pues su secretismo estribaba en que trasmutando el plomo vulgar, se obtenía como resultado final nada menos que el oro filosófico.
Al ser tan cerrada dicha ciencia, por el juramento hecho al propio dios por los verdaderos adeptos a ella, para que no se perdieran en el espacio y el tiempo, sus recetas, axiomas y forma de trabajarla de manera santificada, la misma se fue aferrando a los lugares sagrados que se estaban construyendo, plasmándose nada menos que en las catedrales.
A la ciencia de la alquimia no le costó trabajo adherirse al argot guardado por los constructores de templos y sus trabajos,  pues estos también hacían también el juramento de no desvelar los secretos de su oficio, de ahí el hermanamiento entre constructores y alquimistas. En ese aspecto Toledo no iba a ser menos, pues esta contiene en su catedral los caminos de dicha ciencia, como es el juego de la oca.
Pero, al ser una  ciudad tan especial por única, al irse expandiendo por medio de sus arrabales y construyendo sus nuevas murallas para contenerlos, dicha ciencia se fue ensamblando paulatinamente entre ellos, legándonos calladamente un gran tesoro filosófico en la entrada principal de la ciudad y sobre su primer barrio para poder alcanzar su segunda muralla y traspasarla de forma filosófica.
Así ahora nos encontramos las siete fuentes en su exterior, las puertas de Bisagra o Albixará, Santiago y su piscina probática, la plazuela con su columna y la ermita de la virgen de la Estrella
Por tal motivo, los iniciados en dicha ciencia al llegar a Toledo para estudiarla, se encontraban con el paraje de “Santiago en el  Campo de la Estrella”, sintiendo entonces un gran alborozo, porque en él se desvelaba el encuentro con la “Materia Prima”.
Esta era muy buscada por los alquimistas, pues sin la misma no se podía trabajar el plomo, para con el tiempo llegar a conseguir la Piedra Filosofal. Una vez hallada la solución en este lugar, ya se podía ascender a lo alto de esta ciudad universal, por uno de sus tres caminos.
El camino cristiano se abría por la Puerta del Sol y de la Luna, pues este concentra un triángulo inscrito en un círculo, donde se encuentra representado el milagro de la casulla a San Ildefonso.
Para el camino árabe se tomaba la puerta de Valmardón o Cristo de la Luz, llegando a su milenaria mezquita, donde se concentra la mística sufí. Y el tercer camino era la Subida de la Granja, la cual conducía a la Judería Grande y su pensamiento mosaico.
Por este estudio comprendemos, que el primer barrio de Toledo contiene aún entre los topónimos de sus calles, sus edificios, sus puertas y sus murallas, un tratado filosófico por alquímico de primer orden, que aún hoy día, este abre las puertas para que esta ciudad sea fecundada de nuevo por los verdaderos sabios.