NOVELA DE CARÁCTER HISTÓRICO

ESTA PÁGINA CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE
NOVELAS DE MARCADO CARÁCTER HISTÓRICO
LA CAÍDA DE BABILONIA, de Montserrat Rico Góngora (2014)
MEMORIAS DE DOMENIKO THEOTOCOPOULOS, EL GRECO, de Ángel Santos (2014)
EL BALLESTERO DEL REY, de Alejandro Torres (2013)
EL COLOR DEL OLVIDO, de Ángel Bienayas (2012)
EL BALAJE DEL REY SALOMÓN, de Lázaro Rodríguez (2012)
CAMINO POR EL QUE HAS DE ANDAR, de Fernando Pinilla (2012)
LA ÚLTIMA CANTIGA, de Antonio Almoguera (2005)

LAS SEMANAS DEL JARDÍN

   Las semanas del jardín narra la peripecia de un grupo de personas en torno a Miguel de Cervantes y a una obra suya, jamás publicada, titulada igualmente Las semanas del jardín, en los primeros años del siglo XVII. Ana del Valle, una joven caprichosa, de familia acomodada y muy amante de las buenas letras, será la principal responsable de la trama de persecuciones, acoso e intrigas motivadas por este libro que no llegó a existir, y que provocarán la inquietud y el desasosiego en el propio Cervantes y en sus amigos y familiares. Junto a Ana del Valle, el platero Renán y el jaque Solano, que actúan a sus ódenes, crearán un ambiente opresivo que mostrará la vulnerabilidad humana reflejada en la figura del autor del Quijote, cuya serena vejez se verá revolucionada y distorsionada por estos tres personajes y por sus inquietantes movimientos en torno a él y a su libro Las semanas del jardín.
    Junto a los protagonistas desfilan también, por las páginas de la novela, toda una corte de pícaros, matones, intrigantes, prostitutas y nobles; así como poetas, autores de teatro, intelectuales y otros artistas. En sus páginas se mezclan los personajes de ficción con algunos de los más importantes hombres y mujeres de la cultura española de principios del XVII (Lope de Vega, Salas Barbadillo, el Greco, María de Zayas...), creando un cuadro que recrea las formas de vida de aquel siglo del Barroco, lleno de esplendor y de decadencia, de contrastes y claroscuros.
    La narración pretende ser, además, una reflexión sobre la soledad en la que Cervantes vivió, sobre la sensación de desamparo de sus últimos años y sobre un pasado que oscila entre las glorias militares de Lepanto, el cautiverio en Argel y una vida azarosa y poco gratificante que se mezcla, en la ficción de la novela, con la inquietud y el desasosiego que le aportan las acciones enigmáticas de sus perseguidores.
    Más que una novela histórica, Las semanas del jardín es un relato de intriga en el que se ha respetado la verosimilitud, tanto de los hechos conocidos de la vida de Cervantes como de la realidad cotidiana de una España agridulce en el amanecer del siglo XVII, cuando comenzaban a tambalearse los pilares de una hegemonía que siempre contrastó con la vida difícil de los españoles anónimos..


FORTUNAS Y ADVERSIDADES DE LA CURANDERA MARÍA LÓPEZ DE SARRIA, "LA VARELA"

   La novela picaresca recupera con Fortunas y adversidades de la curandera María López de Sarria "La Varela" la esencia que la hizo triunfar tras la aparición de el Lazarillo de Tormes. Julio Longobardo utiliza de forma magistral utiliza todos los rasgos distintivos del género narrativo por excelencia de la Literatura Española: realismo, una protagonista de humilde extracción social que relata, en primera persona, “las horas y los días" de su existencia, a través de una larga misiva a un desconocido, o desconocida, "vuestra merced".  
   Una crítica tan justa como exacerbada dirigida al llamado Tribunal del Santo Oficio. Un fidelísimo retrato de la España de aquel "Siglo de Oro y de lloros", inmerso en una manifiesta decadencia durante los reinados de Felipe IV y de su desgraciado hijo Carlos II "el Hechizado".
   Y, sobre todo, la novela nos introduce en la intrahistoria de nuestros pueblos, dándonos a conocer el marco histórico y socio-cultural en que vivían sus gentes.


DURO CAMPO DE BATALLA

   Fue voluntad de Garcilaso el distinguir y separar la memoria de sus varios episodios amorosos con clara rotundidad, hasta el punto de que, en sus églogas, cambió tres veces de nombre para evocarlos. Así, se llamó Nemoroso al recordar su amor por Elisa, la recién descubierta Beatriz de Sá. Tomó el nombre de Salicio para expresar el desdén y traición de Galatea, la sin par Guiomar Carrillo. Y Albanio quiso denominarse para rememorar su juvenil pasión por Camila, su prima, la monja Magdalena de Guzmán.
    Y he ahí el motivo de que, al novelar la vida amorosa del toledano, la autora no haya escrito solamente un libro, uniendo y mezclando en él los avatares pasionales de Garcilaso, sino que, al igual que el poeta diferenció en sus églogas a sus amadas, ella ha optado por dedicar una novela a cada una de las damas. En el año 2005, apareció El dulce fruto de la primavera, donde se dio pormenorizada cuenta del amor del toledano por Guiomar. Más tarde, en 2009, salió a la luz Desde el mar de Lusitania, en recuerdo de la bellísima Beatriz de Sá. Hubiese sido lo lógico escribir después sobre la adolescente y recatada Camila, pero a la autora se le interpuso otro personaje, una señora a la que no se podía negar una indudable influencia en la biografía de Garcilaso. A esta dama el poeta no le atribuyó ningún nombre pastoril, pero fue ella quien le dio sus cinco hijos legítimos. Solo una vez aparece citada expresamente en sus poemas, mas hay unas palabras que a su vida en común pueden aludir: Duro campo de batalla  el lecho. Lo cierto fue que ella le sobrevivió muchos años, se ocupó de dar sepultura en Toledo a Garcilaso, y lo más importante ella fue el origen de su linaje y su permanente compañera. Por eso era razonable, y hasta de justicia, el que ahora se dedicase una novela a doña Elena de Zúñiga, esposa del poeta, que, aunque casi excluida de sus versos, tan relevante y fundamental papel desempeñó en su vida. Para recordarla se narran aquí, con gran detalle, los últimos días de su existencia. Su memoria es también, en gran medida, la memoria de Garcilaso.

 


LA OTRA VIDA DE EL GRECO

   Desde el comienzo de la narración, Mariano  Serrano Pintado nos introduce en el universo del siglo XVI, mostrándonos la personalidad del personaje. A partir de aquí vamos creciendo con Domenikos Theotocopoulos, compartiendo con él sus alegrías y tristezas. La evolución de su pintura corre paralela a su azarosa vida sentimental  a través de una realidad salpicada de  inesperadas aventuras. Luego, el descubrimiento de un sorprendente documento, nos desvela aspectos desconocidos de la existencia de El Greco, dándonos respuestas a tantos interrogantes sobre la eclosión de su pintura toledana. Al mismo tiempo, el universo de los eruditos y estudiosos de su obra  nos ilustran sobre las características y singularidad de sus trabajos, así como de aquel Toledo, ciudad mágica, que  sedujo y cautivó a este gran artista.

   Estamos ante un libro original, que se lee con interés. Un trabajo con doble valor: el literario y el histórico, para lo que el autor ha empleado la imaginación y la investigación, poniéndolas  al servicio del lector para completar una obra necesaria, útil y atrayente.


MEMORIAS DE DON GUTIERRE DE CÁRDENAS CHACÓN, CONSEJERO DE LOS REYES CATÓLICOS

   Memorias de don Gutierre de Cárdenas Chacón, Consejero de los Reyes Católicos, es la segunda novela de Julio Longobardo. Aquí narra de forma magistral y con la máxima objetividad y rigor, el marco histórico y socio-cultural del reinado de los Reyes Católicos, relatado por un testigo y protagonista fundamental.


   "Una vez finalizada la lectura del libro se acrecienta aún más mi admiración por la vida de su extraordinario protagonista,  trascendental político, hombre de armas, valiente, sagaz, ambicioso…Uno de los personajes fundamentales de las acaso más gloriosas páginas de la Historia de España.
   Querido lector, me permito afirmar con rotundidad que sobre don Gutierre de Cárdenas nunca se ha hecho un trabajo tan riguroso y completo como el que tienes ahora en tus manos. Disfruta con su lectura como yo he tenido el inmenso placer de hacerlo".
    Don Luis María Gonzaga de Casanova, Duque de Maqueda y sucesor de don Gutierre.


LA CAÍDA DE BABILONIA

Montserrat RICO GÓNGORA

    Apreciados amigos:
Después de un largo silencio editorial, tengo el placer de anunciaros la próxima publicación en España de La Caída de Babilonia, la novela que ya ha visto con éxito la luz en nuestra vecina Portugal.
   La caída de Babilonia,  relato sucinto de la Roma Renacentista, como no podía ser de otro modo, traza también el perfil biográfico de los Papas que escribieron algunas de las hojas más infames de la historia. El período cultural  comenzó con el ascenso al trono de San Pedro de Martín V  -en 1417- y acabó  sin solución de continuidad en 1527 con Clemente VII. Entre uno y otro las luchas intestinas entre los clanes rivales del Vaticano dibujaron las luces y las sombras de toda una época.  Fue León X, con su Tasa Camarae, que había de proporcionar los medios materiales para la construcción de la nueva basilíca, quien soliviantó a Martín Lutero y escindió el seno de la Iglesia.  Pero, sin duda, el gran protagonista del momento fue su primo Clemente VII, el Médici que salvó la vida encerrado en el Castel Sant´Ángelo cuando, el 6 de mayo de 1527, las tropas imperiales  asaltaron Roma para tomar su botin. Se iba a vivir la jornada  más sangrienta de los anales de la Era Moderna. La guardia suiza murió masacrada en la plaza de San Pedro en una aferrada defensa al pontífice y el pillaje comenzó en la ciudad. Pero el emperador Carlos I de España y V de Alemania no hizo de momento un solo gesto para salvar al vicario de Cristo en la tierra de su cautiverio.
    Sobre el trabajo de investigación que he llevado a cabo para redactar esta novela, podréis saber algo más leyendo el epílogo de la misma. Me he permitido en sus líneas arrojar además un halo de luz a la figura de San Pedro, porque he entendido que el discurso narrativo, evitando anacronías, y  fiel quizá a la historia misma, apenas lo ha hecho visible entre la crónica turbulenta de todos sus sucesores.
     Las obras literarias son, a menudo, como extraños artefactos que nos permiten tener una visión del mundo cómoda y clarificadora. Nos conceden la gracia de rastrear el pecado y la virtud; el oprobio y la honra; la heroicidad y la villanía, sin exigirnos un juicio público, pero a nadie dejan indemnes.
    Os ofrezco esta historia a la que vosotros debéis poner los epitetos. Os invito a viajar en sus páginas a una de las ciudades con más magia y a penetrar en todos sus misterios. Os acompaño a los días despejados de Roma antes de que en ella se abata la tormenta y os emplazo a mirarla, desde la atalaya del siglo XXI, con la mirada transversal de la eternidad.
      Gracias por vuestra atención.


MEMORIAS DE DOMENIKO THEOTOCOPOULOS, EL GRECO

Ángel SANTOS VAQUERO

    Este libro nos remonta al último tercio del siglo XVI y primeros años del XVII a través de las Memorias Apócrifas de Jhoan Doméniko Theotocopoulos, El Greco. En ellas el magistral pintor nos habla de su vida desde que llegó a Toledo con referencias a su pasado, de sus problemas económicos, familiares y de relación social; nos aporta su visión de la pintura; nos define y describe sus trabajos; nos relata sus pleitos judiciales para defender lo que cree que le pertenece en justicia; nos detalla y puntualiza las sociedad toledana: personajes a quienes trató, sus instituciones (conventos, cofradías, hospitales…), la vida de sus barrios, su economía, costumbres y, además, procede como un cronista aportándonos el testimonio de los eventos y sucesos que conoció de cerca tanto en la ciudad como en España.


EL BALLESTERO DEL REY

Alejandro TORRES VILLAMOR

 

   La ausencia de fuentes hace que los estudios y análisis sobre el reinado de Pedro I de Castilla tengan como fundamento la Crónica escrita por Pero López de Ayala, que, de manera magistral, relata los hechos para resaltar el lado más negativo del monarca.
   Indudablemente, los Trastámara se ocuparon de eliminar la documentación que pudiera justificar los actos del rey don Pedro para reprimir los desórdenes, corruptelas y deslealtades de los nobles. Tanto es así que aún hoy día sigue abierto el debate sobre si ha de corresponderle el calificativo de “Cruel” o de “Justiciero”.
   Alejandro Torres alega, sin embargo, argumentos a favor de Pedro I de Castilla, y ellos inspiran este relato en el que se mezcla la realidad y la ficción para dar una visión razonada y razonable, pero distinta, de la ofrecida por el canciller Ayala.


EL COLOR DEL OLVIDO

Ángel BIENAYAS DE LA ENCINA

 

   España, 1583. El entonces todopoderoso Felipe II regresa a El Escorial después de tres años de contienda para hacer realidad su gran sueño: la conquista de Portugal y la unificación de la Península. Allí revisa el estado de las obras del Monasterio, a punto de finalizar, y contempla el cuadro central de lo que sería su imponente Basílica: El Martirio de San Mauricio, adjudicado al pintor cretense El Greco, cuyo lienzo El Expolio le cautivó sobremanera años atrás en la catedral de Toledo.
   A partir de ese momento, la vida de El Greco da un giro inesperado, se enfrenta a la soledad y a una trama que le perseguirá hasta el final de sus días. Sólo Francesco, su fiel criado, le estimula ante una adversidad que le empuja a un destino incierto. En ese aislamiento, El Greco empieza a adentrarse por laberintos artísticos no transitados hasta la fecha. Es ahí donde percibe la grandeza de su obra.

   En la actualidad. Un accidente de tráfico lleva a Josep de la Cruz al Hospital de Parapléjicos de Toledo. Su brillante carrera en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña se corta de raíz. Su vida se transforma. Descubrirá emociones que antes ni siquiera había soñado y encontrará a Benjamín Navarro, paciente indefinible de existencia placentera. 
   En Toledo y en Barcelona, un peligro le acecha en todo momento. Pero son el misterio y la sensibilidad de los cuadros de El Greco los que le atrapan y le convierten en otra persona.

   En esta novela, Ángel Bienayas conecta magistralmente a dos personajes de épocas muy diferentes. Dos mundos distintos, donde el engaño y las emboscadas se van interponiendo en una espiral cada vez más estrecha y desenlace inesperado. Será realmente “El color del olvido” lo que les unirá de manera definitiva.


EL BALAJE DE REY SALOMÓN

Lázaro RODRÍGUEZ DÍAZ-DELGADO

 

   Juan Centeno, un investigador privado que vive en un pueblo de la provincia de Toledo, Ocaña, recibe la llamada de una joven, María Blasco, rogándole que viaje a Santo Domingo de la Calzada para investigar la desaparición de su jefe, Lorenzo López de Haro, un historiador especializado en la Baja Edad Media.
  
Lorenzo había recibido el encargo del arzobispo de Toledo —poco después del fallecimiento de monseñor Lustiger, cardenal arzobispo de París— de estudiar la «Positio Histórica» del proceso de beatificación de la reina Isabel la Católica y encontrar pruebas y evidencias para acelerarlo. 
  
 Algunas personas, Lustiger era una de ellas, opinaban que la implantación en sus reinos de la Nueva Inquisición y el Decreto de Expulsión de los judíos fueron actos brutales contrarios a los mandamientos de la Iglesia y, en consecuencia, se oponían al citado proceso.
  
Juan va a Santo Domingo de la Calzada, y en Tricio, un pueblo cercano al anterior, descubre el cadáver de Lorenzo oculto en un sepulcro de piedra con una nota entre sus manos en la que el fallecido había escrito Nostradamus y la Orden de la Paloma.
  
Más tarde, Juan encuentra otra nota de Lorenzo en la que le pide que continúe con su investigación y les marca, a él y a María, el itinerario que deben seguir: Ocaña, Torrijos, Casarrubios del Monte, Murcia y Valencia.
  
En el transcurso de la investigación, María y Juan averiguan que Lorenzo había sido envenenado con acónito por la Orden de la Paloma, una orden fundada en 1379 por Juan I, el hijo y heredero de Enrique II —el primer rey de la dinastía Trastámara—. El acónito también pudo utilizarse, para asesinar al citado Enrique II y a otros miembros de la dinastía, que intentaron reestablecer el poder de la monarquía y librarse de la influencia que los judíos y conversos habían conseguido en el reinado de Pedro I: su corte se decía era una corte de judíos, y ese fue la razón esgrimida por su hermanastro bastardo, el futuro Enrique II, para asesinarle y coronarse rey.
  
María y Juan llegan a la conclusión de que Lorenzo buscaba el collar de la Orden de la Paloma, y que éste era el que entregó Juan II de Aragón para firmar el contrato de arras del matrimonio de su hijo con Isabel de Castilla.
   La
trama se centra en localizar el collar, que también buscan los miembros de la Orden, y descubrir porqué era tan  importante para ellos y para Lorenzo.
  
Las pistas dejadas por el historiador les llevan a visitar distintos lugares: Ocaña, Torrijos, Toledo, Valencia y Murcia, donde investigan sepulcros, escudos heráldicos, palacios, iglesias y catedrales.
 
   Otra trama paralela apunta a que la Orden de la Paloma, en la que se habían infiltrado judíos conversos en el reinado de Juan I, perseguía varios objetivos: proteger el balaje de Salomón, controlar el estado y las instituciones y establecer su reino en su querida Sefarad.
  
Juan deduce que la reina Isabel...


CAMINO POR EL QUE HAS DE ANDAR

Fernando PINILLA INFIESTA

 

   A principios del siglo XV, Alfonso de Paradinas recuerda, en su celda del Monasterio de Veruela y poco antes de morir, los meses en que el azar lo puso en tratos con Juan Ruiz. En efecto, más de noventa años antes, cuando el niño Alfonso entró a servir en la casa del obispo Don Gil de Albornoz, conoció al párroco de Hita, a la sazón recluido en penitencia en el Palacio Arzobispal de Toledo. Era el castigo por razón de haber tenido Don Gil por ofensa contra la fe y su dignidad alguna de las historias que Juan Ruiz rimara en torno a 1330 y que corrían por las plazas como Cantares del Arcipreste. No se apocó el poeta ante el castigo sin embargo y buscó, en aquel refugio donde le penitenciaban, corregir y completar las andanzas del afamado clérigo, dando a la copia en 1343 la versión final de su Libro, que los siglos acabaron por entregarnos como De Buen Amor. Durante aquellos meses fue Juan Ruiz para el niño preceptor y consejero y una figura paternal a quien deberá a la postre las directrices que encauzarán definitivamente su vida.

   La voz de Alfonso conducirá al lector por entre las calles de Toledo, las huertas de Azucaica y los páramos de Seseña; será quien le presente las figuras más principales y las más menesterosas de su tiempo y por quien sabrá del malestar con que la pobreza llenó la ciudad mediado el siglo.

   Cuando sea Juan Ruiz quien hable, será para referir, entreverada con alguna de la sabiduría de ese entonces, la fábula de cómo le nació como un hijo el libro, al que por igual va a deber fama y cautiverio, mientras peregrinaba por tierras de la Alcarria por ver de calmar el alma de las dudas y el pecado. Al arrullo del relato de andanzas y ejemplos, instruirá al niño Alfonso en el camino por el que deberá andar para ser un hombre libre, vistiéndole para ello de las mejores armas para el intelecto. Una en particular, la estará repitiendo como una letanía durante toda su vida.


LA ÚLTIMA CANTIGA

Antonio ALMOGUERA SÁNCHEZ

 

   Ruy, un joven abogado, hereda de su tío abuelo, el eminente profesor don Gonzalo Bargas, la casa de la familia en Toledo, un edificio de origen medieval enclavado en el casco histórico, cuya reconstrucción abre el umbral a una misteriosa historia que se manifiesta por medio de un mensaje musical y una inscripción.

   De esta forma inesperada, Ruy y su esposa Gracia se ven involucrados en el esclarecimiento de un asesinato acaecido en el Toledo de Alfonso X, que fluye en el trasfondo de una cantiga inacabada, la última cantiga del Libro en Loor de Santa María del Rey Sabio, perdida para siempre.

   Las pesquisas de los protagonistas de esta historia discurren en la frontera de la realidad  y el ensueño en tanto que el marco temporal ve diluido sus contornos. En la reconstrucción de la leyenda, Ruy se ve trasportado a escenarios, sonidos, olores y palabras de aquel tiempo como páginas de un libro a medio acabar, sombras y certezas que están en el fondo de una sospecha, espejos donde el amor es un continuum de otros días y otras horas ya vividos.